La probabilidad, de lo cotidiano a lo formal, ¿se puede tender un puente?

A pesar de que en nuestra vida cotidiana constantemente recurrimos a palabras vinculadas al grado de incertidumbre con que ocurren diversas cosas o a la inseguridad de que algo pase, no es fácil comprender lo que significan esos enunciados que incluyen la probabilidad en una forma más precisa. La concepción de “sencillo” que nos ofrece la visión de “casos posibles entre casos totales” pronto se diluye ante una barda fabricada con axiomas, teorías, significados, abstracciones y convenciones que cuesta mucho trabajo escalar. Y es que la probabilidad tuvo que esperar al surgimiento del cálculo, el álgebra abstracta y la teoría de la medida para poder formalizarse. Pero, entonces ¿cómo enseñar una probabilidad más precisa a los niños? ¿En qué elementos es conveniente enfocarse para conducir a un niño a una concepción más formal de lo que es probabilidad? ¿qué necesita un profesor de educación básica para poder enseñar este tema?

En los trabajos de la Dra. Claudia Vásquez (nuestra invitada al Seminario Repensar las Matemáticas) se advierte la forma en que han evolucionado las preguntas de una investigadora preocupada por la forma en que la probabilidad se ha impartido tradicionalmente en la educación básica y por una actualización y formación docente que pueda mejorar su impartición. En su artículo, Enseñanza de la probabilidad en educación primaria. Un desafío para la formación inicial y continua del profesorado, hace evidente que los currículos de los últimos años y los estándares internacionales ya se han preocupado por una mejor enseñanza de la probabilidad y proponen un aprendizaje progresivo y gradual a lo largo de toda la educación básica, pero ¿qué caminos o propuestas son necesarios para hacerlo real en el aula? ¿Cuál es el conocimiento didáctico-matemático que necesita un profesor para poder cumplir los objetivos curriculares actuales?

En otra investigación, Surgimiento del lenguaje probabilístico en el aula de educación primaria, Claudia Vásquez se enfrenta al análisis de su propia propuesta a través de la reacción de niños de segundo de primaria. Su premisa principal es aprovechar el estrecho vínculo existente entre las expresiones de uso común y el lenguaje probabilístico para potenciar la comprensión del lenguaje cotidiano y propiciar el desarrollo del conocimiento probabilístico del niño hacia una alfabetización probabilística y una cultura estocástica. Otras preguntas, por supuesto, surgen a partir de esta propuesta, ¿Cómo pueden retomarlo los profesores? ¿cómo darle continuidad en otros niveles dentro de la misma educación básica?

La probabilidad y el azar están en nuestra cotidianidad, pero también forman parte de una ciencia con un lenguaje preciso y especializado. La dificultad de su aprendizaje quizá se debe a una imposición prematura de su formalización. Claudia Vásquez se sustenta en diversas investigaciones para proponer un aprendizaje temprano, progresivo, gradual y continuo de la probabilidad que vale la pena explorar y retomar en nuestras clases. Los invitamos a la Sesión 113 del Seminario Repensar las Matemáticas donde se pondrá a la mesa el importante tema de cómo enseñar probabilidad a los niños y su desafío para los profesores. La discusión que se suscite quizá también oriente a muchos adultos que recibimos una enseñanza formal en la que sólo nos quedaron fórmulas difíciles de comprender o dudas de su significado en nuestra actual cotidianidad.

La sesión tendrá lugar el lunes 11 de noviembre de 3:00 a 4:30 PM, hora de México.

Blanca Ruiz, Tecnológico de Monterrey, México

Luis Pino Fan, Universidad de Los Lagos, Chile