La planeación didáctica en matemáticas: ejercicio intelectual del docente

En la cotidianeidad docente la planeación es indispensable, pero ha sido más bien un instrumento administrativo, que una auténtica guía para garantizar los propósitos educativos, por ello es importante analizarla y  darle el justo valor a la planeación didáctica como instrumento del que disponemos para tener una efectiva guía en los procesos de enseñanza-aprendizaje, tal como señala Mónica Monroy Kuhn, nuestra invitada a la sesión 111 del Seminario Repensar las Matemáticas.

No realizar y ejecutar una planeación didáctica en matemáticas, es lo análogo a ir de viaje sin un itinerario; se corre el riesgo de perder tiempo, no conocer lo relevante y desviarnos de nuestro verdadero objetivo. Una buena planeación permitirá al docente hacer partícipe al estudiante de toda la utilidad y relevancia de las matemáticas a nivel cotidiano y profesional

Nuestra invitada nos compartirá una interesante investigación relacionada con un grupo de docentes en formación a quienes, a través de la implementación de una propuesta metodológica basada en la reflexión crítica, el análisis didáctico y el modelo 5E, propicia la construcción de planeaciones de unidades didácticas logrando una profunda cavilación sobre su labor, destacando las habilidades para interpretar y comprender el diseño de unidades didácticas.

¿Cómo planear nuestras sesiones de matemáticas? No debería ser una interrogante después de conocer el trabajo de Mónica Monroy. Planear nuestras sesiones de matemáticas debe ser una afirmación inherente a nuestra praxis cotidiana.

La invitación a migrar de la concepción de que las matemáticas son una unidad de aprendizaje necesaria a concebirse como una disciplina que nos permitirá tomar mejores decisiones en nuestra vida es tarea de todos, pero, podemos cambiar ese paradigma con una buena planeación.

Los esperamos este 21 de agosto, en la transmisión por Internet y en el foro de discusión de la sesión 111 del Seminario Repensar las Matemáticas.

Fabiola Escobar Moreno y

María Eugenia Ramírez  Solís